Desplazamiento y oclusión


Desplazamineto de las borrascas


Los vientos que se generan en la tierra debido a las diferencias de temperatura de su superficie tienden a desplazarse en línea recta. Ahora bien, a causa del movimiento de la Tierra, dichos vientos tienden a curvar su movimiento. Este fenómeno se conoce como efecto Coriolis (en recuerdo del científico francés Gaspart Coriolis que en 1835 describió el fenómeno), el cual afirma que un objeto que se mueve en línea recta sobre una superficie que se mueve en forma circular tiende a curvarse su trayectoria. En la Tierra, el efecto se nota cuando los vientos se desplazan en dirección norte-sur y la rotación hace que la masa de aire se desvíe hacia el oeste. De esta manera en un anticiclón del hemisferio Norte los vientos circulan en el sentido de las agujas de reloj (sentido horario) mientras que en una borrasca circulan en el sentido contrario (sentido antihorario). Por el contrario, en el hemisferio Sur los vientos en los anticiclones circulan en sentido antihorario y en los ciclones en sentido horario. Es decir, tanto en el hemisferio Norte como en el hemisferio Sur, por encima de los trópicos, el viento dominante es del oeste.

Para saber más sobre el efecto Coriolis: Wikipedia efecto Coriolis


Oclusión o fin de las borrascas


Como dijimos anteriormente, los "ciclones extratropicales" (Borrascas)
suelen llevar dos frentes, el cálido y el frío, de forma que una borrasca se
representaría en los mapas meteorológicos de la siguiente forma.

Borrasca_bonita.jpg

El frente frio se desplaza a mayor velocidad que el cálido por lo que llegará a alcanzarlo, dando lugar a lo que se llama “oclusión”, comenzando entonces a debilitarse
la borrasca.

Super_borrasca_ocluida.jpg
Aquí vemos la oclusión o unión entre los dos frentes.